Este vídeo me ha encantado. Os lo dejo para vuestro análisis.
lunes, 11 de julio de 2011
El 15M según France 2.
jueves, 7 de julio de 2011
50 años en la búsqueda
Apenas hemos empezado a observar las frecuencias que provienen del cielo y del espacio exterior. El programa SETI intensifica día a día su capacidad de análisis de datos en la búsqueda de inteligencia extraterrestre.
La señal más famosa en la historia de SETI se detectó la noche del 15 de agosto de 1977 en el observatorio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio. Esa noche, como siempre en el observatorio, se rastreaba el cielo buscando señales y las observaciones se grababan en una hoja de papel. Una larga lista de letras y números era imprimida continuamente, una larga cadena para cada uno de los 50 canales barridos por el telescopio. Una serie de caracteres parecían registrar una transmisión inusual en la frecuencia: En la lista podemos leer: 6EQUJ5.
Esto sobresaltó a Jerry Ehman, voluntario de Big Ear y profesor de la Universidad Franklin en Columbus, que estaba monitoreando las lecturas aquella noche. Hizo un círculo sobre el código para poder encontrarlo más tarde y añadió un único comentario en los márgenes “Wow!” La señal ha entrado en la historia de SETI como la “señal Wow!”.
La señal más famosa en la historia de SETI se detectó la noche del 15 de agosto de 1977 en el observatorio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio. Esa noche, como siempre en el observatorio, se rastreaba el cielo buscando señales y las observaciones se grababan en una hoja de papel. Una larga lista de letras y números era imprimida continuamente, una larga cadena para cada uno de los 50 canales barridos por el telescopio. Una serie de caracteres parecían registrar una transmisión inusual en la frecuencia: En la lista podemos leer: 6EQUJ5.
Esto sobresaltó a Jerry Ehman, voluntario de Big Ear y profesor de la Universidad Franklin en Columbus, que estaba monitoreando las lecturas aquella noche. Hizo un círculo sobre el código para poder encontrarlo más tarde y añadió un único comentario en los márgenes “Wow!” La señal ha entrado en la historia de SETI como la “señal Wow!”.
Hace cincuenta años Frank Drake, un radioastrónomo, tuvo la idea de buscar comunicaciones extraterrestres en el espacio. Dirigió la primera búsqueda de señales de microondas de radio provenientes de otros sistemas solares, apuntando durante dos meses una antena de 26 metros hacia dos estrellas cercanas similares al Sol. Fue el proyecto Ozma.
Un año antes (1959) los físicos Giuseppe Cocconi y Philip Morrison habían publicado un artículo en la revista Nature, en donde proponían buscar en el espacio microondas de radio, que tendrían supuestamente gran potencial para la comunicación entre estrellas. A esa misma conclusión había llegado Drake de manera independiente, lo que lo impulsó a comenzar con el experimento que hoy se conoce como SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) o Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre...
El receptor usado por Drake era de un canal y rastreó la frecuencia de los 1.420 Mhz, correspondiente a la línea del Hidrógeno Neutro y que también había sido recomendada por Cocconi y Morrison por su significado astronómico. Drake no logró detectar nada que pudiese tener un origen extraterrestre, pero consiguió llamar la atención de la comunidad astronómica y, especialmente, de la Unión Soviética.
En la década de los 60 fueron estos últimos los principales impulsores de las búsquedas SETI, utilizando antenas que eran casi omnidireccionales para observar grandes extensiones del cielo que les permitieran descubrir alguna que otra civilización avanzada.
En la década de los 70 Estados Unidos empezó con este tipo de proyectos, siendo la NASA la principal impulsora en el desarrollo de la tecnología necesaria para realizar búsquedas más efectivas.
En todos estos años ha habido distintos proyectos paralelos, que no han logrado dar con señal alguna cuyo origen sea claramente extraterrestre, aunque hasta el día de hoy existe una señal que no ha logrado ser descifrada, la que hemos comentado antes, la “Señal WOW!“.
La historia más reciente en torno a la búsqueda de señales extraterrestres es más conocida, sobre todo gracias al proyecto SETI@Home que, por medio de la computación distribuida, hace uso de los tiempos muertos de los computadores para procesar la información proveniente del radiotelescopio de Arecibo (Puerto Rico).
En la actualidad existen unos cinco millones de usuarios que participan del proyecto, que tiene el nombre de BOINC, contribuyendo con 19.000 millones de horas computadora. En todos estos años se logró identificar sólo una señal como candidata para un estudio más acabado, esta se denomina HGb02+14a y se origina en la constelación de Piscis y Aries; a una distancia de 1.000 años luz de la Tierra. Aún así, estas señales se mantienen como un misterio.
Fuente: Cosmos magazine
El movimiento del agua
En esta película podemos ver el comportamiento de los líquidos, en concreto agua, filmados con cámara de alta velocidad, a 7.000 frames por segundo.
Team Ghost - High Hopes from 16ar on Vimeo.
Fuente: Todo Interesante
Team Ghost - High Hopes from 16ar on Vimeo.
Fuente: Todo Interesante
miércoles, 6 de julio de 2011
Nuevas tecnologías
El uso de nuevas tecnologías siempre ha traído dudas
Carta a los jefes
Esta "carta a los jefes" la he encontrado en webalia. Me ha parecido muy interesante. Supongo que todos encontraremos puntos de identificación con el autor.
"a los jef@s, con cariño
"a los jef@s, con cariño
Te escribo esta carta porque es necesario que nos comuniquemos. No quiero luchar contigo. Me siento mal cuando lo hago. Muchas veces preferiría renunciar a lo que en justicia me corresponde, o permitirte que nos conduzcas a todos por un camino erróneo antes que enfrentarme a ti. Claro que, hasta hace poco muchas veces pensaba que tú eras más sabio que yo y que nuestras diferencias se debían al choque entre mi ignorancia y tu conocimiento. Hoy sé que no es así.
Tenemos modos distintos de ver nuestra realidad. A veces creo que, de hecho, vivimos realidades diferentes. Y mi visión es tan digna, tan legítima, tan respetable como la tuya. Mis intereses tan defendibles como los tuyos. Y aquí es donde debemos buscar un punto de encuentro.
No te empeñes en imponerme tu mayor fuerza actual, en engañarme o confundirme, en tratar de amedrentarme. Todo será inútil. Tu fuerza se desvanecerá algún día, la verdad acabará saliendo a la luz.
¿Sabes? Yo soy más fuerte de lo que pensé. Mi poder surge de la unión de muchas pequeñas voluntades que vamos despertando día a día y que ofrecemos con generosidad nuestros corazones y nuestras mentes para avanzar hacia la conquista de todo el respeto, la dignidad y la participación que realmente merecemos. Te invito a que te replantees tu actual lógica de gestión y te beneficies de nuestra fuerza a través de esquemas más participativos que nos acerquen a todos a objetivos consensuados.
¿Sabes? Yo soy más fuerte de lo que pensé. Mi poder surge de la unión de muchas pequeñas voluntades que vamos despertando día a día y que ofrecemos con generosidad nuestros corazones y nuestras mentes para avanzar hacia la conquista de todo el respeto, la dignidad y la participación que realmente merecemos. Te invito a que te replantees tu actual lógica de gestión y te beneficies de nuestra fuerza a través de esquemas más participativos que nos acerquen a todos a objetivos consensuados.
Sé que cuando te obstinas en combatirme no es una cuestión de “mala intención”, seguro. Es una cuestión de miedo. Y espero que no reacciones a la defensiva ante esa palabra. Todos tenemos miedos, pero están ahí precisamente para vencerlos. Te he visto a veces temer que no respetemos tu autoridad y reaccionar con autoritarismo, o temer parecer débil o incompetente si reconocieras un error, o simplemente no saber qué hacer y preferir no hacer nada antes que asumirlo. Son mis miedos también, ¿cómo no habría de comprenderlos? Pero desde tu cargo, si no te enfrentas a ello y lo controlas, las consecuencias nos alcanzan a todos y no benefician a nadie en absoluto.
Hoy sé que no hay maldad sin malas intenciones y por eso te escribo esta carta.
Espero que te des cuenta de cuánto podríamos conseguir empresas, instituciones y trabajadores trabajando en consenso. Aportando y cediendo cada uno en un entorno de transparencia, respeto, honestidad y (¿porqué no? ) ambiciones compartidas. No me pidas que me apriete el cinturón ahora y te calles mientras los beneficios de las buenas rachas van a parar a tu cuenta corriente. Sé honest@ y no pretendas ser el único que gane siempre. Si ganamos todos será mejor.
Sé que estás muy ocupad@, y a mí me espera mi familia para cenar, así que con esta llamada a la reflexión te dejo hasta mañana.
Cordialmente,"
Diferente planteamiento
Un joven cura le pregunta a su obispo: "¿Puedo fumar mientras rezo?. La respuesta fue un rotundo "¡No!"
Mas tarde, ve a un cura más veterano que está fumando un cigarrillo mientras reza. Entonces el joven cura le dice: "¿No debes fumar mientras rezas! ¡le he preguntado al obispo y me dijo que no podía hacerlo!
Entonces el cura más veterano le contestó: "Qué raro, yo le he preguntado al obispo si podía rezar mientras fumaba y me dijo que sí, que podía rezar en cualquier momento que quisiera."
El planteamiento lo cambia todo.
Mas tarde, ve a un cura más veterano que está fumando un cigarrillo mientras reza. Entonces el joven cura le dice: "¿No debes fumar mientras rezas! ¡le he preguntado al obispo y me dijo que no podía hacerlo!
Entonces el cura más veterano le contestó: "Qué raro, yo le he preguntado al obispo si podía rezar mientras fumaba y me dijo que sí, que podía rezar en cualquier momento que quisiera."
El planteamiento lo cambia todo.
martes, 5 de julio de 2011
El huevo
El huevo, por Andy Weir
Ibas camino a tu casa cuando falleciste.
Fue un accidente de tránsito. Nada extraordinario, pero sin embargo fatal. Dejaste atrás una esposa y dos hijos. Fue una muerte indolora. Los paramédicos dieron todo de si para salvarte, pero no hubo caso. Tu cuerpo estaba tan destrozado, que hasta fue mejor así, créeme.
Y fue entonces que nos encontramos.
- “¿Qué… Qué pasó?” Preguntaste. “¿Dónde estoy?”
- “Moriste”, respondí con naturalidad. No tenía sentido medir mis palabras.
- “Había… un camión y estaba derrapando…”
- “Si”, dije.
- “Yo… ¿Morí?”.
- “Si. Pero no te sientas mal al respecto. Todos mueren”.
Miraste alrededor. No había nada. Solo tu y yo.
Fue un accidente de tránsito. Nada extraordinario, pero sin embargo fatal. Dejaste atrás una esposa y dos hijos. Fue una muerte indolora. Los paramédicos dieron todo de si para salvarte, pero no hubo caso. Tu cuerpo estaba tan destrozado, que hasta fue mejor así, créeme.
Y fue entonces que nos encontramos.
- “¿Qué… Qué pasó?” Preguntaste. “¿Dónde estoy?”
- “Moriste”, respondí con naturalidad. No tenía sentido medir mis palabras.
- “Había… un camión y estaba derrapando…”
- “Si”, dije.
- “Yo… ¿Morí?”.
- “Si. Pero no te sientas mal al respecto. Todos mueren”.
Miraste alrededor. No había nada. Solo tu y yo.
- “¿Qué es este lugar?” Preguntaste. ¿Es el más allá?
- “Más o menos”.
- “¿Usted es Dios?”
- “Si, soy Dios”.
- “Mis hijos… mi esposa”.- Preguntaste.
- “¿Qué hay con ellos?”.
- “Más o menos”.
- “¿Usted es Dios?”
- “Si, soy Dios”.
- “Mis hijos… mi esposa”.- Preguntaste.
- “¿Qué hay con ellos?”.
- “¿Estarán bien?”
- “Eso me gusta. Acabas de morir y tu principal preocupación es tu familia. Eso es muy bueno”.
Me miraste con fascinación. Para ti, no me veía como Dios. Sólo me veía como un tipo común. O posiblemente una mujer. Una vaga figura de autoridad, quizás. Más como una maestra de gramática, que como el Todopoderoso.
- “No te preocupes. Ellos estarán bien. Tus hijos te recordarán como alguien perfecto en todo aspecto. No tuvieron tiempo para llegar a despreciarte por algo en particular. Tu esposa llorará por fuera, pero sentirá alivio por dentro. A decir verdad, tu matrimonio se estaba cayendo en pedazos. Si te sirve de consuelo, se sentirá culpable al sentir alivio”.
- “Oh”,- dijiste. “Entonces, ¿Qué pasa ahora? ¿Me voy al Cielo, o al Infierno, o algo así?
- “Ninguno. Serás reencarnado”.
- “Ah, entonces los hindúes tenían razón”.
- “Todas las religiones están en lo cierto, a su manera”, contesté. “Camina conmigo”.
- “Eso me gusta. Acabas de morir y tu principal preocupación es tu familia. Eso es muy bueno”.
Me miraste con fascinación. Para ti, no me veía como Dios. Sólo me veía como un tipo común. O posiblemente una mujer. Una vaga figura de autoridad, quizás. Más como una maestra de gramática, que como el Todopoderoso.
- “No te preocupes. Ellos estarán bien. Tus hijos te recordarán como alguien perfecto en todo aspecto. No tuvieron tiempo para llegar a despreciarte por algo en particular. Tu esposa llorará por fuera, pero sentirá alivio por dentro. A decir verdad, tu matrimonio se estaba cayendo en pedazos. Si te sirve de consuelo, se sentirá culpable al sentir alivio”.
- “Oh”,- dijiste. “Entonces, ¿Qué pasa ahora? ¿Me voy al Cielo, o al Infierno, o algo así?
- “Ninguno. Serás reencarnado”.
- “Ah, entonces los hindúes tenían razón”.
- “Todas las religiones están en lo cierto, a su manera”, contesté. “Camina conmigo”.
Me seguiste mientras cruzábamos el vacío. - “¿Adonde vamos?”
- “A ningún lugar en particular. Se siente bien caminar mientras hablamos”.
- “¿Y cuál es el punto entonces?" - Preguntaste. - “Cuando renazca, seré solamente una pizarra en blanco, ¿Verdad? Un bebé. Todas mis experiencias y todo lo que hecho en esta vida no importará”.
- “No exactamente. Llevas contigo todo el conocimiento y las experiencias de todas tus vidas pasadas. Sólo que no lo recuerdas ahora mismo”.
Paré de caminar y te tomé por los hombros. - “Tu alma es mucho más magnífica, bella, y gigantesca de lo que puedas imaginar. Una mente humana solo puede contener una pequeña fracción de lo que eres. Es como apoyar tu dedo en un vaso con agua para sentir su temperatura. Pones una pequeña parte de ti contra el recipiente, y para cuando la quitas, habrás obtenido el conocimiento que poseía”.
- “Has estado dentro de un humano por los últimos 48 años, por lo que aún no te has extendido, para sentir tu inmensa consciencia. Si pasáramos el suficiente tiempo aquí, comenzarías a recordarlo todo. Pero no tiene sentido hacer eso entre cada vida”.
- “¿Cuántas veces he reencarnado?”
- “Oh, muchas. Muchísimas. Y en muchísimas vidas diferentes”. Dije. “Esta vez serás una campesina china, en el año 540 AC”.
- “Espera, ¿Qué?”. Tartamudeaste. “¿Me enviarás de vuelta en el tiempo?”
- “Bueno, técnicamente, sí. El tiempo como lo conoces, solo existe en tu universo. Las cosas son algo distintas de donde yo vengo”.
- “¿De dónde vienes?”
- “Mmm… Yo vengo de un lugar. Un lugar distinto. Y allí hay otros como yo. Se que querrías saber como es este lugar, pero honestamente, no entenderías”.
- “Oh,” Dijiste algo desilusionado. “Un momento… Si soy reencarnado en distintos lugares en el tiempo, en algún punto podría haber interactuado conmigo mismo”.
- “Seguro. Pasa todo el tiempo. Y con ambas vidas conscientes únicamente de sí mismas, tu nunca sabes que este encuentro está sucediendo”.
- “¿Cuál es el punto de todo esto, entonces?”
- “¿Enserio?” Pregunté. ¿Me estás preguntando cuál es el sentido de la vida? ¿No está un poco estereotipado?”
- “Bueno, es una pregunta razonable”. Persististe.
Te miré a los ojos. - “El significado de la vida, la razón por la que creé este universo, es para que madures”.
- “¿Querrás decir la humanidad? ¿Quieres que maduremos?”
- “No, solo tú. Creé este universo para ti. Con cada vida creces, maduras, y te vuelves un intelecto mayor”.
- “¿Solo yo? ¿Qué hay de los demás?”
- “No hay nadie más”. Dije. “En este universo solo estamos tú y yo”.
Me miraste fija, e inexpresivamente. - “Pero toda la gente en la Tierra…”
- “Todos son tú. Diferentes encarnaciones de ti mismo”.
- “O sea que, ¿Yo soy todos?”
- “Ahora lo estás entendiendo”, te dije palmeándote la espalda a manera de congratulación.
- “¿Yo soy cada humano que ha vivido?”
- “Y cada humano que vivirá. Exactamente”.
- “¿Soy Abraham Lincoln?”
- “Y eres John Wilkes Booth, también”. Agregué.
- “¿Soy Hitler?”. Preguntaste apaleado.
- “Y los millones que asesinó”.
- “¿Soy Jesús?”
- “Y todos sus seguidores”.
Te quedaste en silencio.
- “Cada vez que trataste injustamente a alguien”, dije “te lo estabas haciendo a ti mismo. Cada acto de amabilidad que has hecho, te lo has hecho a ti mismo. Cada momento feliz y cada momento triste experimentado por un ser humano fue, o será, experimentado por ti”.
Lo pensaste por un largo tiempo.
Luego me preguntaste, - “¿Por qué? ¿Por qué hacer todo esto?”
- “Porque algún día, te volverás como yo. Porque eso es lo que eres. Eres uno de los míos. Eres mi hijo”.
- “Whoa,” exclamaste incrédulo. “¿Dices que soy un dios?”.
- “No. No todavía. Eres un feto. Aún estás creciendo. Una vez que hayas vivido cada vida humana a través de los tiempos, habrás crecido lo suficiente como para nacer”.
- “Entonces, el universo entero es solo…”
- “Un huevo”. Respondí. “Ahora es momento de que continúes hacía tu próxima vida”.
Y te envié hacía ella.
- “A ningún lugar en particular. Se siente bien caminar mientras hablamos”.
- “¿Y cuál es el punto entonces?" - Preguntaste. - “Cuando renazca, seré solamente una pizarra en blanco, ¿Verdad? Un bebé. Todas mis experiencias y todo lo que hecho en esta vida no importará”.
- “No exactamente. Llevas contigo todo el conocimiento y las experiencias de todas tus vidas pasadas. Sólo que no lo recuerdas ahora mismo”.
Paré de caminar y te tomé por los hombros. - “Tu alma es mucho más magnífica, bella, y gigantesca de lo que puedas imaginar. Una mente humana solo puede contener una pequeña fracción de lo que eres. Es como apoyar tu dedo en un vaso con agua para sentir su temperatura. Pones una pequeña parte de ti contra el recipiente, y para cuando la quitas, habrás obtenido el conocimiento que poseía”.
- “Has estado dentro de un humano por los últimos 48 años, por lo que aún no te has extendido, para sentir tu inmensa consciencia. Si pasáramos el suficiente tiempo aquí, comenzarías a recordarlo todo. Pero no tiene sentido hacer eso entre cada vida”.
- “¿Cuántas veces he reencarnado?”
- “Oh, muchas. Muchísimas. Y en muchísimas vidas diferentes”. Dije. “Esta vez serás una campesina china, en el año 540 AC”.
- “Espera, ¿Qué?”. Tartamudeaste. “¿Me enviarás de vuelta en el tiempo?”
- “Bueno, técnicamente, sí. El tiempo como lo conoces, solo existe en tu universo. Las cosas son algo distintas de donde yo vengo”.
- “¿De dónde vienes?”
- “Mmm… Yo vengo de un lugar. Un lugar distinto. Y allí hay otros como yo. Se que querrías saber como es este lugar, pero honestamente, no entenderías”.
- “Oh,” Dijiste algo desilusionado. “Un momento… Si soy reencarnado en distintos lugares en el tiempo, en algún punto podría haber interactuado conmigo mismo”.
- “Seguro. Pasa todo el tiempo. Y con ambas vidas conscientes únicamente de sí mismas, tu nunca sabes que este encuentro está sucediendo”.
- “¿Cuál es el punto de todo esto, entonces?”
- “¿Enserio?” Pregunté. ¿Me estás preguntando cuál es el sentido de la vida? ¿No está un poco estereotipado?”
- “Bueno, es una pregunta razonable”. Persististe.
Te miré a los ojos. - “El significado de la vida, la razón por la que creé este universo, es para que madures”.
- “¿Querrás decir la humanidad? ¿Quieres que maduremos?”
- “No, solo tú. Creé este universo para ti. Con cada vida creces, maduras, y te vuelves un intelecto mayor”.
- “¿Solo yo? ¿Qué hay de los demás?”
- “No hay nadie más”. Dije. “En este universo solo estamos tú y yo”.
Me miraste fija, e inexpresivamente. - “Pero toda la gente en la Tierra…”
- “Todos son tú. Diferentes encarnaciones de ti mismo”.
- “O sea que, ¿Yo soy todos?”
- “Ahora lo estás entendiendo”, te dije palmeándote la espalda a manera de congratulación.
- “¿Yo soy cada humano que ha vivido?”
- “Y cada humano que vivirá. Exactamente”.
- “¿Soy Abraham Lincoln?”
- “Y eres John Wilkes Booth, también”. Agregué.
- “¿Soy Hitler?”. Preguntaste apaleado.
- “Y los millones que asesinó”.
- “¿Soy Jesús?”
- “Y todos sus seguidores”.
Te quedaste en silencio.
- “Cada vez que trataste injustamente a alguien”, dije “te lo estabas haciendo a ti mismo. Cada acto de amabilidad que has hecho, te lo has hecho a ti mismo. Cada momento feliz y cada momento triste experimentado por un ser humano fue, o será, experimentado por ti”.
Lo pensaste por un largo tiempo.
Luego me preguntaste, - “¿Por qué? ¿Por qué hacer todo esto?”
- “Porque algún día, te volverás como yo. Porque eso es lo que eres. Eres uno de los míos. Eres mi hijo”.
- “Whoa,” exclamaste incrédulo. “¿Dices que soy un dios?”.
- “No. No todavía. Eres un feto. Aún estás creciendo. Una vez que hayas vivido cada vida humana a través de los tiempos, habrás crecido lo suficiente como para nacer”.
- “Entonces, el universo entero es solo…”
- “Un huevo”. Respondí. “Ahora es momento de que continúes hacía tu próxima vida”.
Y te envié hacía ella.
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